En consulta es común que los pacientes lleguen diciendo “estoy deprimido”, “tengo una depresión”, “me deprimo muy rápido”, etc… por lo que pareciera que el término depresión lo podemos tener de manera indiscriminada un día u otro, o que nos diagnostiquemos nosotros mismos, y el tema es que la depresión no es sentirse triste y ya, así que para entenderla mejor quiero comenzar diciendo que abarca muchos elementos, por eso veamos cuales son las características que están presente, para que un profesional de la salud mental, pueda diagnosticar a alguien con depresión.
De los indicadores que mencionamos a continuación, Cinco (o más) de los síntomas siguientes deben presentarse durante el mismo período de dos semanas y representar un cambio del funcionamiento previo:
- Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, casi todos los días, según se desprende de la información subjetiva (p. ej., se siente triste, vacío, sin esperanza) o de la observación por parte de otras personas (p. ej., se le ve lloroso).
- Disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades la mayor parte del día, casi todos los días (como se desprende de la información subjetiva o de la observación).
- Alteración del peso, Pérdida importante de peso sin hacer dieta o aumento de peso, disminución o aumento del apetito casi todos los días. Dormir mucho o dejar de dormir.
- Agitación o retraso psicomotor casi todos los días (observable por parte de otros; no simplemente la sensación subjetiva de inquietud o de enlentecimiento).
- Fatiga o pérdida de energía casi todos los días.
- Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva o inapropiada
- Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse. Pensamientos de muerte recurrentes (no sólo miedo a morir), ideas suicidas recurrentes sin un plan determinado, intento de suicidio o un plan específico para llevarlo a cabo.
- Fatiga o pérdida de energía casi todos los días. Sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva o inapropiada
Ahora bien, para abordar o tratar la depresión debemos tener en cuenta que la eficacia en la mejora de sus síntomas proviene de la constancia en el tratamiento farmacológico y del acompañamiento psicológico. Para ello, veamos como apoya el acompañamiento psicológico a las personas que están transitando por un trastorno depresivo:
- Ayuda a una expresión emocional consciente.
- Visualiza las herramientas que dispones para atravesar una crisis o a otras dificultades actuales.
- Identifica creencias o comportamientos negativos, así como reemplazarlos por otros positivos y saludables
- Explora tus relaciones y tus experiencias personales, así como, desarrollar interacciones positivas con los demás.
- Encuentra mejores modos de enfrentar y de resolver problemas.
- Identifica problemas que contribuyen a intensificar tu depresión.
- Recupera el sentimiento de satisfacción y de control de tu vida, aprendiendo a fijar metas reales y acordes a tu etapa de vida.
- Desarrolla la capacidad de tolerar y de aceptar la angustia y tristeza mediante comportamientos más ajustados.
Por lo tanto, yo les expreso a mis pacientes luego de una primera sesión, de que el acompañamiento psicológico no es magia, receta de cocina o una “varita de hada madrina”, implica compromiso individual y también de rescatar los factores protectores que tenemos al lado y que muchas veces no nos damos cuenta; parte de esos factores son figuras de apoyo, habilidades, destrezas y aspectos de tu vida que vamos a revelar para que podamos surgir y superar este episodio de tu vida.
Para finalizar, te menciono una frase de Dorothy Rowe, la cual fue una psicóloga especialista en el área de la depresión, que la describía como “una prisión en la cual el prisionero es al mismo tiempo el carcelero”, en esta frase se aborda la enfermedad desde una perspectiva totalmente individual de la persona que lo sufre, por eso es importante ser consientes por el momento que se está pasando y buscar apoyo psicológico a tiempo; sin embargo, yo le agregaría a la frase que “muchas veces hay alguien que tiene copia de la llave de esa prisión, no solo tú” y es aquí cuando entran tus redes y la manera en que el otro está presente en tu vida. Te recuerdo que ¡Aquí estoy!, dispuesta a ser alguien que tiene esa copia de la llave para ayudarte a abrirte y encontrar soluciones.



